Espalda sana para este verano

Espalda sana 600

En verano casi todos tomamos un tiempo de ocio para conectar con el descanso. Cada uno usa este periodo según sus preferencias: playa, montaña, visitas culturales, deporte… etc. Es necesario tener nuestro cuerpo en estado óptimo para llevar a cabo las actividades elegidas.

Me gustaría compartir en este artículo unos consejos, que os pueden ayudar en las próximas vacaciones para mantener un estado aceptable de vuestro cuerpo y en especial de la columna vertebral.

Para los que no conocen la osteopatía, decir que es una terapia manual natural creada a final del siglo XIX en Estados Unidos por el médico naturista Andrew Taylor Still, que estaba disconforme con los tratamientos de salud de su época. No solo abarca patologías óseas sino también otros sistemas del cuerpo; músculo-esquelético, digestivo, nervioso, respiratorio, hormonal…. Contempla el cuerpo como un todo interconectado e indivisible.

La osteopatía, en su visión global de la salud, tiene en cuenta también el aspecto emocional que puede llevar consigo toda disfunción. La enfermedad consta de dos aspectos: uno físico y otro emocional. A veces el aspecto emocional se dispara por factores de estrés, por ejemplo, que será el detonante de la lesión física.

1 Levántate y anda

Caminar es una de las actividades físicas más sanas, fáciles y sin riesgo de lesión debido a su bajo impacto en las articulaciones. En orden ascendente el pie, tobillo, rodilla, cadera, pelvis y columna lumbar no experimentan molestias a no ser que exista una lesión previa. Caminar estimula y fortalece los huesos aumentando la densidad ósea, algo muy importante para las mujeres, sobre todo después de la menopausia.

El bajo impacto produce una vibración ascendente que refuerza el tejido óseo de todas las articulaciones del cuerpo empezando desde los pies. Aparte caminar aumenta el riego sanguíneo es decir, más oxígeno para nuestros músculos que se nutren de este. Nuestra espalda se beneficiará directamente de esta actividad liberando la tensión crónica.

2. Nada como un pez

La natación es conocida como la actividad reina para la terapéutica de la espalda. Aumenta el tono muscular, así como la flexibilidad articular favoreciendo el alivio de los dolores de espalda.

Lo más increíble de la natación desde el punto de vista osteopático son dos cuestiones:
1/ La física (aparte de las ya mencionados) es la coordinación motriz que nos aporta al sistema músculo-esquelético, en especial de las personas mayores, ya que ayuda a prevenir las caídas.
2/ Segunda cuestión, emocional. El agua nos pone en contacto con nuestros orígenes fisiológicos: el vientre materno, favoreciendo así una liberación de endorfinas, la hormona de la felicidad.

Si tienes un estilo de natación defectuoso es imperativo que te apuntes a clases de perfeccionamiento. Si no mejoras tu estilo podría causarte más perjuicio que beneficio. Es recomendable evitar el estilo braza y la mariposa sobre todo si tienes lesiones cervicales o lumbares.

3 Estírate como un gato

Una de los recursos terapéuticos que enseño a mis pacientes son los estiramientos. Estos permiten a los músculos del cuerpo permanecer en su posición fisiológica natural de alargamiento o flexibilidad aliviando la tensión crónica y eliminando la rigidez articular. En vacaciones es un buen momento para dedicar sin prisas un tiempo a esta actividad que se realizará mediante una tabla o programa personalizado.

Por las mañanas, después de andar podría ser el mejor momento. Lo bueno de los estiramientos es que no necesitan de un lugar especial ni están sujetos a horarios. Una vez que sabemos cómo hacerlos, podemos improvisar en cualquier lugar; por ejemplo, la barandilla de un paseo marítimo. ¡Creatividad en acción!

4 Nutre tu organismo

Hay que diferenciar entre nutrirse y comer. Nutrirse es alimentarse con consciencia de acuerdo a aquello que beneficia nuestro organismo según nuestras características individuales. Esto optimiza la respuesta del cuerpo permitiendo reforzar, no solo de nuestro sistema inmunitario, sino también nuestro sistema musculoesquelético- ligamentos, cápsulas articulares y fascias. Como bien decía Hipócrates, en la antigua Grecia, el padre de la medicina natural: “Que tu alimento sea tu medicina

En periodos vacacionales es un buen momento para revisar nuestra alimentación. Una recomendación es aumentar el consumo de los alimentos alcalinos, frutas, verduras, hortalizas… etc., frente a los ácidos: carnes, mariscos, quesos, embutidos… que aumentan la toxicidad de la sangre. Los alcalinos mejoran el pH de la sangre favoreciendo la calidad muscular y articular.

5 Chequea tu Columna

Después de una temporada de rutinas diarias en el que sometemos a nuestro cuerpo y mente a dar el máximo es imperativo pasar por “boxes”, es decir hacer un chequeo del estado de nuestro cuerpo, en especial de la columna vertebral.

En la columna existe lo que llamamos los osteópatas líneas y puntos de gravedad, es decir, vértebras que determinan el equilibrio de nuestra columna, así como nuestra postura en el espacio. Por ejemplo, la vértebra dorsal 4–D4 determina la posición de la cabeza en el espacio entre otras funciones; es el vértice de un triángulo cuya base es el cráneo. La vértebra lumbar 3-L3 determina la posición de la pelvis, con las siguientes repercusiones en las articulaciones de los miembros inferiores.

Una sesión bastará para ponerte al día de tus posibles desajustes vertebrales y del resto del cuerpo que necesita atención.

Espero que podáis disfrutar de unas buenas vacaciones, y pongáis a punto esta maravillosa obra de la naturaleza que es el cuerpo… Nos vemos a la vuelta.

 

Eutiquiano Endje
Osteópata, terapeuta craneosacral y de reeducación postural
Cuerpozen.com