Padrastros y madrastras

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FAMILIAS ENSAMBLADAS II

 

El nuevo sistema familiar necesita actualizar sus normas y abrir espacios donde fortalecer las relaciones.

Padrastros, madrastras

Lejos de los conocidos cuentos de nuestra infancia se pueden crear enriquecedores vínculos entre el adulto y los hijos de su pareja. Para ello es necesario que los hijos se sientan aceptados por la pareja de sus padres. Dar el tiempo necesario a ambas partes para quererse y conocerse ayudará a asentar las bases de una buena relación.

Ellos necesitan saberse comprendidos y protegidos. Intentad buscar momentos de intimidad donde compartir vuestro tiempo y sentimientos con los hijos de vuestra pareja: salir a dar un paseo, ir al cine, jugar o llevar al niño al colegio, ayudará a que se sientan seguros y fomentará el sentido de pertenencia a la nueva familia.

Fomentad la integración desde el cariño y la aceptación sin exigencias ni comparaciones. Acoger a cada miembro como es, desde el respeto y ayudarle a crecer, debe ser un compromiso de ambos. Evitad las críticas y descalificaciones hacia las ex parejas. Para los niños, los padres biológicos siempre serán figuras importantes. Forzarles a tomar partido por alguno, sólo puede conllevar sufrimiento y tensiones en el entorno familiar. Mantener una postura respetuosa será más beneficioso para todos.

Nueva familia, nuevas reglas

Una nueva pareja supone una segunda oportunidad. Aprender de los errores y cerrar heridas del pasado, es un paso imprescindible para el éxito de la convivencia. La estabilidad y cohesión en la relación será el punto de referencia de los hijos con los que vais a convivir.

Formáis una nueva familia y eso implica nuevas reglas. Es necesario acordar las normas que deben ser cumplidas en vuestro hogar y las que queráis mantener con vuestras ex parejas.

La educación de los chicos es cosa de dos, a no ser que haya problemas de custodia con alguno de los padres.

Debéis pactar mantener una figura de autoridad. Los hijos deben tener límites en la casa donde viven para evitar el “chantaje emocional” que se produce con frecuencia. Cuando el vínculo no está muy estable, la figura del padre/madre biológico es la que debe mantener la disciplina en asuntos más relevantes, concediendo a la nueva pareja otros espacios más cotidianos. Entre ambos tenéis que elegir las pautas que han de ser cumplidas por todos los miembros.

Vuestros hijos

Si habéis decidido tener hijos lejos de crear una situación de celos o envidias, en la mayoría de los casos, beneficia al núcleo familiar. Un nuevo hermano es un símbolo de unión y favorece el sentido de pertenencia a una familia.

Sin embargo, es fundamental que no se creen diferencias entre ellos; cada uno ocupa su lugar y necesita su espacio y atención. Dedicar un tiempo “especial” para cada uno ayudará a generar seguridad y autoestima en los demás hermanos.

Si se consigue instrumentalizar la situación, vivirla de forma creativa, la nueva familia será tan satisfactoria como la tradicional y vuestros hijos habrán aprendido a ser más flexibles, tolerantes, autónomos y abiertos a los cambios.

- Pasar tiempo a solas con vuestros hijos biológicos, y con los hijos de vuestras parejas. Favorece el sentimiento de pertenencia.
- La paciencia es importante para crear nuevos vínculos. No hay nada hecho. Lo tenéis que elaborar vosotros.
- Evitar las críticas hacia las ex parejas. Siguen siendo el otro progenitor de vuestros hijos y para ellos representa una figura importante.
- Si conseguís instrumentalizar la situación, vivirla de forma creativa, vuestra familia será tan satisfactoria como la tradicional y vuestros hijos habrán aprendido a ser más flexibles, tolerantes, autónomos y abiertos a los cambios.

 

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Sandra García Sánchez-Beato
Directora de Adhara Psicología
www.adharapsicologia.es