Prevenir el dolor menstrual

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La dismenorrea o dolor menstrual es el dolor abdominal o pélvico intenso que aparece un poco antes de la menstruación o bien durante la misma, con una duración de alrededor de 24 horas. Un gran número de mujeres presentan este trastorno, alrededor de un 50%, y entre el 1% y el 15% de los casos es mucho más severo siendo causa de incapacitación laboral, consultas médicas y consumo de medicamentos, especialmente antiinflamatorios y analgésicos.

Recuerdo mi etapa de adolescencia y juventud padeciendo intensamente este problema, con fuertes dolores abdominales y migrañas que en ocasiones terminaban con vómitos; acompañando el proceso aparecían en la piel, especialmente en la cara, procesos de acné. Fue a partir de los 24 años, cuando comencé a formarme en el conocimiento de la medicina natural, cuando estos síntomas molestos fueron desapareciendo poco a poco. Especialmente cambié mi forma de alimentarme y fui transitando hacia un régimen predominantemente vegetariano. Además conecté con el mundo del yoga que me ayudó especialmente con la práctica de algunas asanas.

En mi forma previa de alimentarme estaban presentes lácteos, carnes, dulces y fritos, entre otros alimentos saludables eso sí, como legumbres, frutas y verduras. Este tipo de dieta, muy habitual por cierto, contiene muchos elementos proinflamatorios que desencadenan las vías internas del organismo que señalizan el dolor y la inflamación.

Al ir cambiando mi dieta, aumentando los alimentos vegetales y, sobre todo, incluyendo alimentos integrales, mejoró mucho la salud de mi piel y disminuyeron en gran medida las molestias menstruales.

También incluí técnicas de hidroterapia como los baños de asiento fríos durante unos minutos antes de dormir, lo que mejora la circulación y la descongestión a nivel de la pelvis.

Por ello sé de primera mano que se puede regular y equilibrar este proceso si se realizan cambios saludables especialmente a nivel nutricional y apoyando el proceso con plantas medicinales, aromaterapia, práctica de yoga y técnicas de hidroterapia.

A nivel nutricional:
• Evitar los alimentos proinflamatorios ricos en ácido araquidónico, ya que van a promover la liberación de prostaglandinas 2, por lo que días antes de la regla se aconseja tomar dietas muy bajas en carne o sin la misma y eliminar los productos lácteos. De este modo se mejoraría el Síndrome premenstrual y la mastopatía fibroquística.
• Incluir sin embargo alimentos ricos en magnesio, ya que el magnesio es un mineral relajante y antiespasmódico: aumentar en la dieta las frutas, verduras y alimentos integrales.
• Disminuir el consumo de sal, ya que su exceso produce disminución de magnesio, mineral clave para disminuir las molestias menstruales.

Ha sido recientemente demostrado que el estrógeno y la progesterona influyen en los niveles de magnesio del cuerpo, lo que ayudaría a explicar por qué este mineral alivia las molestias menstruales. Además del dolor menstrual también alivia otros síntomas que acompañan a este proceso como la migraña, la hinchazón o el edema.

Un estudio en 105 mujeres con Síndrome Premenstrual (SPM) severo, demostró que sus niveles de magnesio estaban en un 45% por debajo de las recomendaciones. El magnesio estimula la actividad del enzima Glucuronil transferasa que realiza reacciones de eliminación de exceso de estrógenos a través de la unión con el ácido glucurónico. Si hay carencia de magnesio habrá un exceso de estrógenos que no podrán ser eliminados por esta vía.

Por ello también es importante apoyar el funcionamiento hepático que mejorará este proceso.

La carencia de magnesio también produce disminución de dopamina, neurotransmisor que genera sensación de relajamiento, bienestar y disminuye el dolor.

A nivel de ácidos grasos esenciales el magnesio es necesario para la transformación del ácido linolénico en ácido gammalinolénico por la enzima delta-6-desaturasa, por lo que si hay carencia de magnesio no se formarán los metabolitos siguientes que llevan a la formación de las Prostaglandinas 1 antiinflamatorias y son claves en la regulación del ciclo menstrual.

Es interesante pues incluir en la dieta ácidos grasos esenciales omega 6 a través de semillas sin tostar y aceites vírgenes de primera presión como semillas de sésamo, pipas de girasol, pipas de calabaza, semillas de chía o aceite de girasol de primera presión en frío. También los suplementos de aceite de Onagra o de Borraja ricos en ácido gammalinolénico.

Vemos pues la importancia de este mineral que encontraremos en alta concentración en las verduras de hoja muy verde, ricas en clorofila, molécula que lo contiene: espinacas, acelgas, y semillas especialmente el sésamo (351 mg%), las semillas de girasol (325 mg% )y las almendras (270 mg%). Otra forma interesante de tomar magnesio es a través de los verdes de trigo o de cebada con alto contenido en este mineral, además de los habituales suplementos de magnesio.

Mejorar la función hepática ayudará a disminuir el dolor menstrual y el SPM: por ello se recomienda incluir alimentos ricos en compuestos azufrados como los rabanitos, brécol o brócoli, repollo y otros con sustancias amargas como la alcachofa o la endivia. También plantas medicinales como el cardo mariano o el desmodio.

La vitamina B6 es un cofactor que interviene en muchas reacciones junto al magnesio por lo que es importante aportarla a través de alimentos y suplementos. Especialmente ricos en magnesio son los cereales integrales y los frutos secos.

Evita también el consumo de azúcar e hidratos de carbono refinados, ya que el azúcar aumenta la excreción urinaria de magnesio.
Alcohol: el consumo de alcohol favorece el descenso de glucosa en sangre y agrava la ansiedad por el azúcar, y si se consume azúcar se elimina magnesio. Además el alcohol afecta negativamente al funcionamiento hepático clave para la eliminación del exceso de estrógenos.

Cafeína: las mujeres que consumen grandes cantidades de cafeína tienen más probabilidades de sufrir SPM.
El estrés contribuye a la deficiencia de progesterona y al exceso de estrógenos que inducen déficit de magnesio, por lo que será muy interesante practicar técnicas de relajación como meditación o yoga.

Otros minerales interesantes de aportar para tratar la dismenorrea son el Calcio y el Hierro, pues también se ha comprobado que las mujeres con SPM tienen niveles más bajos.
El calcio lo encontramos en verduras de hoja verde y sobre todo en algas.
El hierro lo encontramos en alimentos animales y en vegetales si se consumen junto a vitamina C como por ejemplo en ensaladas. El alga dulce es uno de los alimentos más ricos en hierro (33,1 mg%), siendo interesante su aporte tanto días antes de la menstruación como después por la pérdida de hierro en el sangrado.

Fitoterapia para la dismenorrea:
Hepáticas: desmodio, cardo mariano, alcachofera.
Regulación hormonal: Címífuga racemosa y Sauazquillo o Vitex agnocastus.

Aromaterapia:
El aceite esencial de albahaca y el de manzanilla se muestran eficaces para tratar este tipo de dolor espasmódico. Se puede utilizar 2 gotas de cada sobre una cucharadita de aceite de oliva y tomar vía oral de 2 a 4 veces al día. También ayuda masajear el vientre con una preparación de 5 gotas de cada uno de estos aceites esenciales sobre una cucharada de aceite de oliva.

Os dejo otra Receta interesante de Aromaterapia con aceites esenciales más comunes: aceite esencial de lavanda, romero y menta. Mezclar una gota de cada sobre un poco de aceite vegetal (una cucharadita o bien en la mano) y aplicar en zona del abdomen y zona lumbar.

Palmira Pozuelo
Farmacéutica Naturista
www.alkemila.com