Biodanza nos ayuda a sentirnos más vivos, más libres, más creativos, más sensuales y más apetecibles. Pero sobre todo eleva nuestro nivel de autoestima y nos regala armonía.
Biodanza nos conecta con la vida, dando la prioridad al sentir, dejando libre la mente y dándole protagonismo a la vivencia, desde un movimiento lleno de vida, conectado a nuestros potenciales necesarios para sacar lo mejor de nosotros y así poder vivir el aquí y ahora. A través del movimiento la música y la interacción grupal , podemos llegar a disfrutar lo positivo que nos ofrece la vida, con movimientos simples y naturales, que nos permiten entrar en contacto con los demás, sin miedos, sin objetivos preconcebidos, sin expectativas, encontrándonos así con la vivencia, donde surge el milagro de la vida que es el amor in condicional con las otras personas. Buscamos la integración entre lo afectivo y el movimiento: nuestros actos deben tener un contenido afectivo, una dimensión emocional. Trabajamos específicamente la integración con los semejantes y la acción grupal, favoreciendo la aparición de vínculos sinceros. De este modo se desarrolla la empatía, la solidaridad, y la capacidad de abrirse a otras personas, en un abanico cada vez mas amplio .Es decir, que se integran las diferencias entre las personas para hacer mas rica la vida, pudiendo compartir, y al mismo tiempo respetar la libertad y la identidad de cada uno. Trabajamos para recuperar las relaciones donde prevalezca el cuidado y la ternura. Nuestros cuerpos se hacen permeables, se ablandan, fluyen, integran, armonizan, los ojos se hacen mas grandes, la mirada mas brillante, los rasgos se vuelven dulces, las manos se llenan de vida, el pecho se abre, la espalda se yergue, y todo un cuerpo renace. Facilitando vivir la vida plenamente con toda su intensidad. En este mundo racional, en el que todo está estructurado, separado, clasificado, definido, llega Biodanza para recordarnos la esencia de la vida, que somos una totalidad interconectada, que necesitamos mirarnos, tocarnos, movernos y descubrir que somos seres únicos, cada uno con su singularidad, a la vez que somos seres sociales que necesitamos compartir nuestra vida con los demás, enriqueciendo y alegrando nuestra existencia, logrando la integración motriz y afectiva ,posibilitando el desarrollo de los potenciales innatos que todos tenemos. Por ejemplo , el potencial de renovación orgánica :las personas no solo alcanzan niveles mas elevados de salud, sino que se produce un cambio a nivel estético, por la armonía de sus movimientos, de sus gestos, de sus actitudes y posturas, así como la forma de mirar. Haciendo Biodanza recuperamos nuestra capacidad afectiva. El grupo la música y el movimiento nos facilitan un ambiente amoroso, conectándonos con el corazón, experimentando el vínculo y fomentando nuestra disposición amorosa, con ejercicios de sincronización, ruedas, conexión con las miradas caricias sensibles y abrazos…. También recuperamos nuestra capacidad creativa, con danzas libres, danzando los cuatro elementos (tierra, agua, fuego y aire), los cuatro animales (serpiente, hipopótamo, tigre y garza), danza de Shiva (Transformación) Vishnu (conservación) danza de la Creación….desarrollando nuevas sensaciones y posibilidades. La línea de la vitalidad con movimientos libres y rítmicos que nos dan ritmo biológico, ritmo de corazón y ritmo de respiración. Además gozaremos con la línea de la sexualidad, recuperando la sensibilidad de la piel, por medio del contacto, la mirada, y la caricia, que nos hacen sentirnos más sensuales y apetecibles. Y por último la Transcendencia, conexión con el sentimiento de pertenencia al universo, con ejercicios de regresión, grupos compactos, trance, posiciones generatrices….vinculándonos con la armonía universal, despertándonos la actitud ecológica y el acceso a la conciencia cósmica. Características y beneficios Definición de su fundador Rolando Toro Araneda. Es un sistema de integración afectiva, renovación orgánica y reaprendizaje de las funciones originarias de la vida, basado en la inducción de vivencias a través de la música y el movimiento, en una situación de encuentro de grupo. El trabajo de Biodanza se realiza con músicas seleccionadas que conectan con la emoción e inducen al movimiento, dándose de es modo la vivencia. Vivencia: Experiencia vivida aquí y ahora con todos los compromisos corporales cinestésicos, no interviene la razón ni la voluntad, en la que sientes que en ese momento estás vivo. La vivencia incide en el proceso de la existencia, es transformadora exixtencial, estimulando la integración afectiva y la comunicación fluida con el entorno. Estimula las funciones originarias de la vida: amor, alegría, coraje de vivir e instintos(conducta innata hereditaria, que no requiere aprendizaje, representa la naturaleza en nosotros, a través de ellos establecemos la ligazón entre naturaleza y cultura). Desarrolla el potencial genético a través de la lineas de vivencia: vitalidad, creatividad, afectividad, sexualidad y transcendencia. Proporciona renovación orgánica: Fortalece el sistema inmunitario, Disminuye el estrés ,y estimula las funciones neurovegetativas (simpático y parasimpático). Las clases de Biodanza van siempre acompañadas de música, bajo unos criterios de semantica musical,es decir basandose en el significado de las emociones que la música provoca. Biodanza siempre se realiza en grupo: Esencial en el proceso de cambio, porque induce a nuevas formas de comunicación y vinculo afectivo,es una matriz de renacimiento, en la cual cada participante encuentra continente afectivo y permiso para el cambio.El continente grupal permite al participante sentirse protegido aceptado y querido tal y como es. Biodanza repeta el ritmo de cada persona: y por eso se trabaja con progresividad, permitiendo a cada uno autorregularse, para no violentar su organismo, conduciendo este proceso de una forma saludable, atendiendo a las informaciones de feedback que recibe de los miembros del grupo.
Isabel Vidal Gancedo y Marian Vidal Facilitadoras de Biodanza |












