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THC - Terapia Hormonal Craneosacral

publicado a la‎(s)‎ 28/04/2011 08:15 por Victoria Rodriguez   [ actualizado el 28/04/2011 10:23 por Usuario desconocido ]

Con la siguiente propuesta ponemos al alcance de todas las personas que lo deseen, la posibilidad de contactar con su sistema hormonal; o lo que es lo mismo, todo el conjunto de mensajeros que actúan en nuestro cuerpo, siendo los mejores medicamentos que existen: estamos ante nuestra farmacia interior. Y lo vamos a hacer a través del Sistema Sacro-Craneal.

¿Conoces tu farmacia interior?

Con esta pregunta te propongo que dirijas tu atención hacia tu cuerpo para que valores lo que hace por ti, sin que tengas que ocuparte de ello, sin que tengas que decirle nada. Esta fascinante máquina ejecuta cientos de funciones con la mayor precisión, sin la necesidad de que participe tu voluntad.
Y esta es una maravillosa creación biológica, a la que quiero complementar con una idea de la misma categoría, donde sí actúa nuestra voluntad: es tan sencillo como saber que en cualquier momento podemos participar activamente (utilizando las manos) en el equilibrio de nuestro cuerpo y de nuestra mente si se lo pedimos. Lo primero que nos viene bien aprender es precisamente saber pedir. Y para ello necesitamos conocer el lenguaje del cuerpo desde la escucha. Desde la escucha Cráneo-Sacral.

A qué hace referencia la escucha Cráneo-Sacral

Aunque cada vez son más las personas que lo conocen, os explico brevemente en qué consiste el Sistema Sacro-Craneal y su terapia.

El Sistema Sacro-Craneal es un sistema hidráulico semicerrado por donde circula el LCR (líquido cefalorraquídeo) que, gracias a un mecanismo de producción y reabsorción, provoca un movimiento de expansión y de retracción en todo el cuerpo que podemos registrar mediante la palpación manual.

Disponemos de la Terapia Cráneo-Sacral (TCS) para detectar y corregir los desequilibrios del Sistema Sacro-Craneal, evaluando la calidad de su ritmo, el cual se puede sentir como el pulso cardíaco o la respiración, pero con la ventaja de que el ritmo Cráneo-Sacral lo podemos evaluar y además corregir mediante la palpación, sin invasiones, con respeto y escuchando.

Con la TCS además de evaluar y corregir los desequilibrios físicos, energéticos y anímicos, vamos a ser capaces de interactuar con el sistema de producción de hormonas (sistema endocrino).

El Sistema endocrino

El sistema endocrino se encarga de movilizar a los mensajeros de nuestro cuerpo (las hormonas), influyendo en multitud de procesos por todo el organismo: como el metabolismo, el rendimiento físico, la capacidad de reacción ante cualquier eventualidad, la reproducción, el deseo sexual, el sueño y la analgesia; así como en aspectos más abstractos y de igual importancia, como la inspiración, la creatividad, la confianza, la serenidad y el bienestar.

El cuerpo humano segrega las substancias que necesita para conseguir activar las funciones vitales y de bienestar que todas las personas precisan para sentirse bien. Esas substancias, denominadas hormonas, son los emisarios que se ocupan de conducir las órdenes a los órganos y tejidos para que mantengamos el equilibrio en relación al entorno y a nuestro medio interno.

La THC

La Terapia Hormonal Cráneo-Sacral (THC) que os propongo, es el resultado de un trabajo de escucha sobre el estado de salud de las personas en relación a su sistema endocrino, donde vamos a regular con eficacia (tanto por exceso como por defecto) la producción de hormonas en aquellas glándulas donde nos encontremos desequilibrios.

A continuación quiero mostraros algunas situaciones cotidianas para cualquier persona, donde se evidencia la importancia que tiene que el sistema hormonal funcione bien:

Por ejemplo, ¿sabías que durante las contracciones del parto se libera oxitocina que estimula la musculatura del útero para facilitar el avance del feto? ¿Y que acto seguido se liberan endorfinas (hormonas de acción analgésica y euforizante) para hacer más soportables dichas contracciones? Este inteligente diseño de nuestra biología pone en evidencia el grave error que comete la medicina alopática en los hospitales cuando administran, a menudo precipitadamente, oxitocina sintética que no incorpora las valiosas endorfinas calmantes. Con la THC hemos comprobado activamente que podemos influir sobre las estaciones hormonales (como la del hipotálamo y la adenohipófisis) de las endorfinas para aumentar su liberación al torrente sanguíneo, y de este modo la madre y el bebé sufren mucho menos.

Otro ejemplo: el nerviosismo, el estrés y la ansiedad, la Naturaleza lo resuelve con endorfinas y endovalium. Esta última, que goza de una acción especialmente sedante para ayudarnos a superar situaciones desbordantes, tiene su copia (valium-lorazepam) como fármaco muy conocido, de consecuencias altamente adictivas (como la mayoría de las benzodiacepinas). Pues en este caso, la THC también nos permite acceder a las estaciones de producción de endovalium (sistema límbico), con la ventaja de que no vamos a equivocarnos con la dosis, ya que es el cuerpo el que decide en todo momento cuánto necesita, y además nos libramos del peligro que supone el desagradable efecto secundario de la dependencia

 

Michael Laloux Kodaewa,

Diplomado en Osteopatía, Naturopatía, Terapia Cráneo-Sacral y terapeuta de La Nueva Medicina.

Director del Centro Terapiasalus en Madrid.

www.terapiasalus.com









 




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