YOGA POP

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¿A qué denominaríamos "yoga pop"?
Pues justo a la degradación, banalización, simplificación a lo absurdo, distorsión y falseamiento del yoga. O sea, a una yogomanía que da por resultado que el término yoga se utilice de lo más inadecuadamente posible y que se esté mercantilizando hasta grados inimaginables y vergonzantes.

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NO HAY PALABRAS PARA CALIFICAR TANTA CRUELDAD

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En la fotografía aparecen mis sobrinas Lílian y Lin en la manifestación efectuada en Madrid contra el torneo del Toro de la Vega. Ya he escrito otras veces contra un acto tan inmensamente atroz e inhumano, afirmando que nunca volveré por Tordesillas. No hay palabras para calificar este cruel y malévolo acto, llevado a cabo por un miserable sector de la especie humana que nos hace avergonzarnos a los demás de ser humanos.

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LA LÁMPARA DE LA ATENCION

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En el gran número de historias espirituales de Oriente que he ido recopilando y publicando, hay una que quiero compartir con vosotros.

He aquí que va un ciego caminando por la noche con un candil en la mano a lo largo de un sendero y de repente uno que viene de frente choca con él y le increpa: "¡Estúpido!. ¿Para qué llevas ese candil si eres ciego?". Y el ciego responde: "¡Oh, más que necio!. Para que tu me vieras a mi y no chocaras conmigo". Muy a menudo nos falla la atención y por eso cometemos infinidad de errores que bien podríamos evitar.

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GALARDÓN CON MEDALLA DE ORO PARA "YOGA EN LA SELVA"

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Queridos amigos, tengo la profunda satisfacción de trasladaros la siguiente buena noticia:
La versión en inglés de "Yoga en la selva" , "Yoga in the jungle", de mi autoría y bellamente ilustrado por Nívola Uyá, ha sido galardonado con la medalla de oro en los Living Now Awards 2014, en la categoría no 20 "Exercice/ Yoga / Fitness.

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COMPASION

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Cada día hay mayores avances técnicos. Ahora se dice que podemos los seres humanos llegar a vivir ciento cincuenta años, o sea ciento treinta trabajando y quizá veinte de jubilados. Cada día más progresos cibernéticos, más medios para comunicarse (que no entrar en dimensiones de comunión, que es bien diferente). Cada día más sociedades llamadas del bienestar donde imperan el egocentrismo desmedido, la mente vorazmente rentabilizadora, el poder putrescible, los excesos desorbitados, la competencia feroz y el hedonismo a toda costa. Pero ¿dónde queda la compasión?

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